Guía completa

Un motor gasolina que tira peor y un diésel que cuesta arrancar en frío pueden tener el mismo origen: un fallo en el sistema de encendido o precalentamiento. La diferencia está en qué componente falla y cómo se diagnostica.

Gasolina: bujía, bobina o ambas

Leemos los fallos de encendido registrados por cilindro y medimos eléctricamente la bujía y la bobina sospechosas. Una bujía muy gastada puede haber forzado la bobina que la alimenta, así que revisamos ambas antes de dar el presupuesto final.

Diésel: calentadores, uno a uno

En diésel, comprobamos cada calentador individualmente en vez de sustituir el juego completo por sistema. Si solo uno o dos fallan, no hace falta cambiar los demás.