Guía completa

Pérdida de potencia, humo o un silbido al acelerar apuntan al turbo, pero no siempre lo son. Una fuga en el circuito de admisión o una válvula wastegate atascada dan síntomas casi idénticos y cuestan mucho menos reparar.

Medir antes de sustituir

El turbo es la pieza más cara de esta área, así que confirmamos con manómetro la presión real de sobrealimentación antes de proponer su sustitución. Si la presión es correcta, el problema está en otro sitio.

Reparar cuando se puede

Según el componente dañado, algunos fallos de turbo se reparan (cartucho, actuador) sin sustituir la unidad completa. Te lo explicamos con el diagnóstico delante para que decidas con datos reales.