En Cartagena y en todo el entorno del Mar Menor sabemos lo que es una DANA de otoño: lluvia muy intensa en poco tiempo, ramblas que bajan con fuerza y calles que en media hora se convierten en ríos. En esos días, después de que pase el agua, empiezan a llegar al taller dos tipos de coches: los que cruzaron un tramo inundado con el motor en marcha y los que estaban aparcados donde el agua subió.
Los dos casos se tratan distinto, pero comparten una regla: lo que hagas en los primeros minutos decide si la reparación es pequeña o si el motor queda destrozado.
Si estás conduciendo y ves agua delante
La recomendación es sencilla y conviene repetirla: no cruces agua cuya profundidad no conoces. Desde dentro del coche es muy difícil calcularla, y con corriente, poca altura basta para arrastrar un turismo. Da la vuelta. Un rodeo largo sale gratis; un motor, no.
Si ya estás dentro y el coche avanza, sigue despacio y a velocidad constante, sin parar y sin acelerar de golpe. La ola que forma el propio coche puede meter agua por la toma de aire si vas rápido.
Si el coche se ha parado en el agua: no vuelvas a arrancar
Esta es la parte más importante. Si el motor se ha calado dentro del agua, lo más probable es que haya aspirado agua por la admisión. El agua no se comprime. Si intentas arrancar, los pistones suben contra el agua que ha entrado en los cilindros y se pueden doblar las bielas. Es lo que en el taller llamamos golpe de ariete, y convierte una avería que se podía resolver en un motor para tirar.
- Quita el contacto y no vuelvas a intentarlo.
- Sal del coche si es seguro hacerlo y ponte a salvo. Tu vida vale más que el coche.
- Cuando el agua baje, llama a la grúa. No lo arranques «para ver si va».
Si el coche estaba aparcado y el agua subió
Aquí la clave es hasta dónde llegó el agua. Busca la marca de barro: suele dejar una línea clara en la carrocería, las puertas o la tapicería.
Por debajo del suelo del habitáculo: normalmente afecta a frenos, rodamientos, bajos y quizá al escape. El coche suele poder arrancarse, aunque conviene revisarlo pronto.
Por encima del suelo, con agua dentro del coche: alfombras empapadas, centralitas mojadas (muchas van bajo los asientos o en el suelo), conectores y cableado. No des el contacto hasta que se revise: un cortocircuito puede dañar módulos electrónicos caros.
A la altura del capó o por encima: agua en el motor, la caja de cambios, el alternador y el motor de arranque. No lo arranques en ningún caso.
Y un aviso para los híbridos y eléctricos: si han quedado sumergidos, no los manipules tú. Avisa a la asistencia y dilo al llamar al taller.
Lo que revisamos en el taller
Motor. Quitamos el filtro de aire: si está mojado o con barro, el agua ha llegado a la admisión. Sacamos las bujías o los calentadores y giramos el motor a mano para expulsar el agua de los cilindros antes de intentar arrancar. Miramos el aceite: si sale color café con leche, ha entrado agua y hay que cambiarlo, a veces más de una vez.
Caja de cambios y diferencial. Sus respiraderos están bajos. Si el agua llegó a ellos, se revisa el aceite.
Encendido y sensores. El agua en conectores provoca fallos de encendido, testigos y tirones que aparecen días después. El sensor de cigüeñal y el cableado de bujías o calentadores son puntos típicos. Te lo contamos en encendido y precalentamiento y en sensor de cigüeñal.
Frenos y rodamientos. El barro y el agua se meten en pinzas, discos y rodamientos. Un rodamiento que ha estado sumergido puede empezar a zumbar semanas después. Lo explicamos en rodamientos.
Habitáculo. Levantar alfombras y moqueta, secar a fondo y revisar el aislante de debajo, que retiene agua como una esponja. Si no se seca bien, en pocas semanas aparecen olor, moho y corrosión en conectores del suelo.
Filtro de habitáculo y aire acondicionado. Si el agua llegó a la toma de aire del parabrisas, el filtro queda empapado y hay que cambiarlo.
El seguro
Llama a tu aseguradora antes de reparar nada y haz fotos de la marca del agua, del interior y del lugar. Cuando los daños se deben a una inundación extraordinaria, en España los indemniza el Consorcio de Compensación de Seguros siempre que el vehículo tenga un seguro en vigor, y según el propio Consorcio eso incluye también las pólizas que solo cubren la responsabilidad civil obligatoria, no solo las de daños propios. Las condiciones y cómo pedirlo están en su web oficial (Consorcio de Compensación de Seguros, riesgos extraordinarios). Nosotros te podemos hacer el informe de daños y el presupuesto que te pidan.
Lo que no hace falta hacer
No hace falta dar el coche por perdido solo porque haya entrado algo de agua en el suelo. Muchos coches se recuperan bien con un secado a fondo y una revisión. Tampoco sirve de nada echar productos «secantes» en el depósito ni desconectar la batería y esperar semanas a que se seque solo: la humedad dentro de las alfombras no se va por sí sola.
Si tu coche se ha visto afectado, no lo arranques y llámanos al 641 16 17 71. Te decimos cómo traerlo y qué revisar primero en la revisión.